El operativo “Lapacho” que implementará el Gobierno tiene la función de frenar el avance del narcotráfico. Expreso mi más profundo deseo de que esto resulte, aunque sea en un mínimo porcentaje. Ojalá que se pueda hacer algo contra este mal que tiene a la sociedad sometida a un tipo de locura colectiva. Además de la droga debieran frenar el avance de las casas de juego donde se distribuye droga y la apertura de cervecerías que crecen como cabellos de Medusa, mientras los clubes de barrio no pueden sostenerse. Que haya un plan para resistir a este flagelo es bueno, pero como expresó Einstein: “si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. A esto podemos agregar que los modelos mentirosos de vida presuponen una existencia donde el dolor no tiene cabida y se endiosa el placer, convirtiendo a los individuos en seres frágiles a los que el menor obstáculo conduce a la facilidad de las adicciones escapistas. También el gran matemático Paenza supo decir: “la mente crece resolviendo obstáculos”. Luchar y sacrificarse debieran ser valores a seguir y no impedimentos que conduzcan a la desesperación. Mientras la droga, el alcohol y el juego avanzan, aumentan los suicidios adolescentes y la delincuencia. Un panorama social lleno de interrogantes y desafíos, y las ganas de seguir pensando que algo podemos hacer para que el porvenir del país y de la provincia tengan sentido. Ojalá este operativo pueda coronarse con las palabras del Himno a Juana Azurduy: “...Que la revolución viene oliendo a jazmín”.

Graciela Jatib

gracielajatib@gmail.com